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.... CONTINUACIÓN
Rotura de ligamento
lateral interno
El ligamento lateral interno proporciona
estabilidad a la región interna de la
rodilla y suele lesionarse por una tensión
excesiva en posición de valgo, es decir por
desviación de la pierna hacia fuera. Con
frecuencia su rotura se asocia a lesión del
menisco interno.
Pueden existir diferentes grados de
afectación que van desde distensión leve a
rotura completa. Frecuentemente la rotura
completa causa poco dolor, pero durante la
exploración el médico detecta hiperlaxitud
de la articulación, es decir, que tiene
mayor flexibilidad de lo normal.
Rotura de ligamento
lateral externo
Las lesiones del ligamento lateral externo
pueden consistir en distensión o rotura y
suelen producirse por una combinación de
hiperextensión de la rodilla y una presión
que fuerza a una desviación en varo de la
articulación. Se producen por un traumatismo
sobre la parte interna de la rodilla que a
veces se asocia a un mecanismo de rotación.
Esta lesión es mucho menos frecuente que la
del ligamento lateral interno, pero produce
mayor grado de incapacidad, las fuerzas
necesarias para romper este ligamento son
superiores a las necesarias para la ruptura
del ligamento lateral interno
Rotura de ligamentos cruzados
La rotura del ligamento cruzado anterior es
una lesión frecuente que puede producirse
durante la actividad deportiva por giros
enérgicos de la rodilla en los que el pie
permanece en fuerte contacto con el suelo.
En el momento en que se sufre esta lesión
suele sentirse dolor intenso y una sensación
de chasquido. En un campo de fútbol es fácil
reconocer la lesión simplemente por los
síntomas de lesión del jugador. Es probable
que el intenso dolor le haga desvanecer.
El ligamento cruzado posterior impide que la
tibia se desplace hacia atrás en relación
con el fémur. Se lesiona con menor
frecuencia que el ligamento cruzado
anterior. El mecanismo de rotura suele
consistir en un impacto directo sobre la
parte anterior de la rodilla cuando esta se
encuentra en situación de flexión. Es
frecuente que esta lesión se asocie a rotura
de menisco.
Lesiones tendinosas
Los tendones que se afectan con más
frecuencia son:
• El tendón del cuadriceps. Puede
romperse total o parcialmente durante la
actividad deportiva, generalmente cuando la
rodilla esta en flexión y sometida a fuerte
sobrecarga. Esta lesión produce dolor agudo
en la cara anterior de la articulación e
incapacidad para los movimientos de
extensión. En fútbol lo más normal es que
exista una rotura de fibras antes que la
rotura total del tendón.
• El tendón rotuliano o ligamento
rotuliano que es la continuación del
anterior. Las rupturas del tendón
rotuliano ocurren generalmente en personas
menores de cuarenta años y si no se reparan
con cirugía ocasionan retracción y atrofia
del músculo cuadriceps..
• El tendón de la pata de ganso. Está
formado por la unión de los tendones del
músculo semitendinoso, sartorio y recto
interno del muslo, también llamado músculo
grácil. Se inserta en la cara interna y
superior de la tibia. La tendinitis de la
pata de ganso o anserina produce dolor en la
región interna de la rodilla principalmente
al realizar movimientos de extensión.
• El tendón del músculo poplíteo. La
tendinitis poplítea causa dolor en la parte
posterior y externa de la rodilla que
aumenta cuando se corre cuesta abajo. Raro
en la práctica del fútbol.
Fracturas
Las fracturas de la región de la rodilla
pueden afectar a la porción inferior del
fémur, la superior de la tibia o la rótula.
Con frecuencia son fracturas complejas que
afectan a varios huesos y a los meniscos o
ligamentos. Generalmente están causadas por
un gran impacto, como ocurre en los
accidentes de tráfico. Una entrada desde
abajo con mucha fuerza y con la plantilla
por delante también puede ocasionar la
fractura.
Las fracturas de la extremidad inferior del
fémur pueden ser supracondileas, si se
producen por encima de los cóndilos o bien
afectar al cóndilo externo, al interno o a
ambos. Las de la extremidad superior de la
tibia pueden afectar a la meseta tibial
externa, a la interna o a ambas.
Las fracturas de rótula son infrecuentes y
suelen ocurrir por caídas con impacto
directo sobre este hueso. Pueden ser
longitudinales, transversales o compuestas.
Tienden a dejar fragmentos que pueden causar
limitación en la movilidad de la
articulación.
Como veis, las lesiones de rodilla son muy
variadas y de múltiples etiologías. Conviene
decir que lo mejor en estos casos es la
prevención. Si tendemos a múltiples lesiones
de rodilla debemos plantearnos la
posibilidad de dejar la práctica del fútbol,
al menos a nivel de competición. También es
recomendable realizar ejercicios de
fortalecimiento que veremos en próximos
capítulos. En el próximo capítulo veremos
qué órtesis nos pueden ayudar a prevenir
lesiones de rodilla en el fútbol o cuáles
nos pueden ayudar a recuperarnos de una
lesión para volver cuánto antes a los
terrenos de juego.
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Web:
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22 de Octubre de 2011
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